¿Sabéis el viejo truco de nuestras abuelas que no sobraba absolutamente nada en la cocina?
Con los ingredientes del consomé se hacían maravillas, con la carne, ropa vieja o croquetas,
con las verduras, alguna crema, y los garbanzos, bien de energía en una ensalada. Y esto es
solo un ejemplo porque el reciclaje en tiempos antiguos consistía en verdadera magia. Nada
por aquí, nada de restos por allá…
Fueron las precursoras de lo que ahora se conoce como zero waste o reaprovechamiento y en
la II Edición del Taller de Repostería de este curso organizado por la Apyma, que tuvo lugar el
15 de enero, hemos querido aplicar este principio a los dulces que ya no nos caben en
Navidad.

Sonia nos ha dado una súper idea para reciclar el turrón de jijona que suele sobrar para
convertirlo en una riquísima mousse. Y los trozos de bizcocho o postres que se quedan un
poco duro los reconvertimos en jugosos y originales pop cakes.
El arte del reciclaje llevado a lo más dulce. Seguro que con estas ideas los armarios van a
quedar bien limpios de sobras.



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