El pasado 10 de diciembre tuvimos la gran suerte de volver a contar con el Grupo para la Convivencia de Policía Municipal, esta vez para impartir una sesión para familias sobre el consumo de Pornografía en adolescentes, su impacto en el desarrollo emocional y conductas sexuales que luego pueden derivar en adicciones y delitos sexuales.
Para ponernos en situación, Conchi nos comentó que el consumo de Pornografía se inicia a los 9 años y que han incrementado exponencialmente los delitos sexuales en la franja de edad de 14-16 años. Además, nuestros jóvenes y adolescentes se encuentran ante el peligro de normalizar la Pornografía como modelo afectivo sexual.
Carlos, psicólogo y también parte del cuerpo, nos explicó cómo funcionan los algoritmos que hacen que nuestros hijos e hijas reciban vídeos de contenido sexual y pornográfico con mayor frecuencia y cómo funciona su cerebro buscando conductas de placer, cada vez más inmediatas, intensas y frecuentes, creando el camino hacia la adicción.
Javier, como ponente en la parte pericial, nos puso en situación del tipo de denuncias que llegan, las consecuencias legales y económicas para los tutores legales de las personas adolescentes que cometen delitos pornográficos y el impacto de la pornografía en el incremento de la violencia de género en esta franja de edad.
Como conclusión, las familias debemos acompañar a nuestros hijos e hijas en la educación sexual, supervisar el uso que hacen de los dispositivos digitales y la información que buscan o reciben e intentar que dediquen más tiempo al entorno físico y menos al ciberespacio.



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