{"id":676,"date":"2022-04-25T08:56:00","date_gmt":"2022-04-25T06:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/?p=676"},"modified":"2023-05-25T12:27:29","modified_gmt":"2023-05-25T10:27:29","slug":"anecdotas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/anecdotas\/","title":{"rendered":"An\u00e9cdotas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Luces que van y vienen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace un tiempo, cuando apenas ten\u00eda unos diez a\u00f1os, mi familia y yo padecimos estrecheces econ\u00f3micas. Nos costaba gran esfuerzo llegar a final de mes, por lo que mi madre tom\u00f3 la decisi\u00f3n de mudarnos a una casita lejos de la ciudad. Nadie ve\u00eda con buenos ojos aquella propuesta y, mucho menos, cuando supimos que \u00edbamos a convivir con una se\u00f1ora de la que desconoc\u00edamos hasta su nombre; pero no hab\u00eda elecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una tarde, mientras ordenaba mi nueva habitaci\u00f3n buscando algo de sosiego en todo aquel brusco cambio en mi vida, de repente, \u00a1se apag\u00f3 la luz!\u2026 Gir\u00e9 la cabeza y no vi nada cerca del interruptor, as\u00ed que me acerqu\u00e9 y lo volv\u00ed a encender. \u201cAlg\u00fan fallo en el sistema el\u00e9ctrico\u201d, pens\u00e9. Volv\u00ed a mis quehaceres, pero tan pronto los retom\u00e9, se volvi\u00f3 a apagar la luz. Esta vez, un sudor fr\u00edo empez\u00f3 a recorrer mi espalda y cuello. Inmediatamente corr\u00ed&nbsp; fuera de la habitaci\u00f3n buscando la figura&nbsp; de mi madre. Al llegar a ella le cont\u00e9 lo sucedido entre respiraciones entrecortadas por el miedo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando acab\u00e9, ella simplemente se\u00f1al\u00f3 detr\u00e1s de m\u00ed. Me gir\u00e9 y vi a una peque\u00f1a ni\u00f1a ri\u00e9ndose con picard\u00eda. \u201cAh\u00ed est\u00e1 tu fantasma, cari\u00f1o. Es la nieta de la se\u00f1ora.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Steven Morocho<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-theme-primary-background-color has-theme-primary-color is-style-wide\" \/>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un paseo con mi abuela<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En esos momentos me sent\u00eda plena, feliz. Nada que lo pudiera arruinar. Simplemente era un paseo con mi abuela, la ocasi\u00f3n de salir de la l\u00ednea de casas donde siempre estaba, adentrarme en el pueblo. No hab\u00eda gran cosa, no \u00edbamos a hacer nada en especial, solo enviar unas cartas cuyo prop\u00f3sito ignoraba. El pueblo ten\u00eda un kiosco y un peque\u00f1o supermercado, nada m\u00e1s, pero me resultaba fascinante salir y recorrer sus calles en aquel d\u00eda soleado de verano. Llev\u00e1bamos un rato andando, que a m\u00ed se me pas\u00f3 muy r\u00e1pido, cuando mi primo mayor pregunt\u00f3 a nuestra abuela cu\u00e1ndo llegar\u00edamos al parque. Yo le alentaba a seguir caminando con energ\u00eda. Pasamos&nbsp; por las v\u00edas del tren abandonadas. Oxidadas hasta solo servir para chatarra. Poco m\u00e1s adelante llegamos a un paseo que nos llevar\u00eda hasta el parque. Me di la vuelta un segundo, hablando con mi abuela, cuando mi primo se cay\u00f3 por una colina llena de ortigas. Nos quedamos mudas: un momento en<em> shock, <\/em>para despu\u00e9s re\u00edrnos y ayudarle a subir de nuevo al camino. Pero antes de eso, mi abuela le sac\u00f3 una foto cuando todav\u00eda estaba entre todas esas ortigas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fue una buena foto para el \u00e1lbum familiar. Cuando recordamos ese d\u00eda todav\u00eda nos re\u00edmos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Karolina Niedoba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-theme-primary-background-color has-theme-primary-color is-style-wide\" \/>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1EL ADI\u00d3S!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ten\u00eda unos 8 a\u00f1os y mi hermana menor 5, en 2013, mi madre viajaba de Nicaragua a Espa\u00f1a, mientras nosotras nos quedamos con nuestra abuela, que ser\u00eda nuestra tutora legal a partir de entonces. Ella se marchaba para darnos una vida mejor con el dinero que mandar\u00eda desde Espa\u00f1a. A lo largo de esa semana, antes de que cogiera el avi\u00f3n hacia Espa\u00f1a, pasaron muchas cosas: el primer d\u00eda nos dijo en nuestra antigua casa que se iba. \u00bfC\u00f3mo? fue una sorpresa, un desgarro, no pod\u00eda creer que ella se fuera. Al segundo d\u00eda fuimos a la casa de nuestros abuelos para tener una comida familiar y despedirnos de ella, aun as\u00ed segu\u00eda sin creer que de verdad se fuera. El tercer, cuarto y quinto d\u00eda fuimos de paseo con nuestro padre junto a ella, por casi toda Managua, a unos lugares preciosos, para quedarnos con&nbsp; recuerdos lindos de sus \u00faltimos d\u00edas, ya que no la \u00edbamos a ver durante muchos a\u00f1os, qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntos&#8230; El sexto d\u00eda estuvimos ayudando a empacar sus cosas. Quer\u00edamos aceptar que se iba por nuestro propio bien, para darnos algo m\u00e1s y mejor de lo que nos pod\u00eda ofrecer en Nicaragua. \u00bfAlgo mejor que ella misma? El s\u00e9ptimo d\u00eda fue uno de los m\u00e1s tristes de mi vida: cuando la acompa\u00f1amos al aeropuerto y nos despedimos definitivamente, cuando la vi que desaparec\u00eda tras el control de viajeros, sent\u00ed que me quitaban una parte de m\u00ed misma. \u00a1Era mi madre! Viv\u00ed mis mejores y peores momentos de infancia con ella, era la persona a quien deb\u00eda mi vida, la que hab\u00eda estado desde el d\u00eda que nac\u00ed hasta aquel \u00faltimo instante, cuando desapareci\u00f3 de mi vista, \u00bfhasta cu\u00e1ndo? Fue algo muy tr\u00e1gico para m\u00ed y mi hermana: sent\u00eda que era la \u00fanica persona&nbsp; en la que pod\u00edamos confiar en esos momentos. Y al escuchar los gritos y llantos de mi hermana, y ver la desesperaci\u00f3n en sus ojos, que quer\u00eda irse con mi madre, fue muy triste de veras. Yo estaba sintiendo lo mismo, pero era mayor que mi hermana y lo \u00fanico que pod\u00eda hacer era llorar junto a ella y abrazarla, en esos&nbsp; momentos era mi \u00fanico consuelo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed doy por terminada aquella semana, que recuerdo tan intensamente que parece hubiera pasado ayer mismo, una experiencia que marc\u00f3 mi infancia, a la que me fui acostumbrando poco a poco, porque no hab\u00eda otra posibilidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron cinco a\u00f1os y volv\u00ed al aeropuerto nuevamente, pero ya no con aquel disgusto, esa negaci\u00f3n de que ella se iba sin remedio, sino con la alegr\u00eda en todo mi cuerpo, una sonrisa de punta a punta en cada mejilla porque \u00a1volv\u00eda a ver a mi madre! Estaba muy emocionada, despu\u00e9s de tanto tiempo, y lo \u00fanico que quer\u00eda era estar con ella, abrazarla, sentir el calor de su cuerpo, su cari\u00f1o que se me hab\u00eda quedado en aquel aeropuerto tantos a\u00f1os atr\u00e1s. Y as\u00ed fue: la vi y ech\u00e9 a correr hacia ella, mi hermana menor me gan\u00f3 la carrera y la abraz\u00f3 primero, pero no me detuve y segu\u00ed detr\u00e1s de ella, pude sentirla junto con mi hermana&nbsp; y ah\u00ed s\u00ed puedo decir que ese fue el mejor y m\u00e1s sincero abrazo de mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ania Zelaya<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ania Zelaya, Karolina Niedoba y Steven Morocho<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":688,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[24,5],"tags":[],"class_list":{"0":"post-676","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-numero-1","8":"category-sala-de-maquinas","9":"entry"},"featured_image_src":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/04\/anecdotas.jpg","featured_image_src_square":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/04\/anecdotas.jpg","author_info":{"display_name":"Ra\u00fal Urdaci Iriarte","author_link":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/author\/ral_urdaci-iriarte\/"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=676"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":690,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/676\/revisions\/690"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/688"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}