{"id":236,"date":"2022-04-27T11:41:00","date_gmt":"2022-04-27T09:41:00","guid":{"rendered":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/?p=236"},"modified":"2023-05-31T10:49:00","modified_gmt":"2023-05-31T08:49:00","slug":"acerca-de-las-adaptaciones-literarias-en-el-cine-un-vistazo-a-los-santos-inocentes-%ef%bf%bc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/acerca-de-las-adaptaciones-literarias-en-el-cine-un-vistazo-a-los-santos-inocentes-%ef%bf%bc\/","title":{"rendered":"Adaptaciones literarias en el cine. Un vistazo a \u00abLos santos inocentes\u00bb\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Jes\u00fas de Miguel Vall\u00e9s<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchas pel\u00edculas extraen su argumento de obras literarias previas, sobre todo novelas. La&nbsp; necesidad del cine de hallar historias que contar est\u00e1 en el origen de semejante traslado. El proceso&nbsp; convierte el relato escrito en im\u00e1genes en pantalla, y ello no est\u00e1 exento de dificultades. En&nbsp; ocasiones la exigida concentraci\u00f3n conduce a simplificaciones que empobrecen lo narrado: es el&nbsp; caso, por ejemplo, de <em>Los hermanos Karamazov<\/em>, pel\u00edcula dirigida por Richard Brooks en 1958, a&nbsp; partir de la novela de Fiodor Dovstoievski, en la que la complejidad psicol\u00f3gica de los personajes se ve reducida a un esquematismo raqu\u00edtico. Otras veces, los caracteres est\u00e1n muy bien delineados en&nbsp; la pantalla, y respetada la serie de acontecimientos que expone la historia novelesca, aunque por&nbsp; procurar ser muy fiel a la obra original, la pel\u00edcula resulte de ritmo demasiado acelerado. La&nbsp; pel\u00edcula <em>Madame Bovary<\/em>, dirigida por Claude Chabrol de 1991, procura ser muy fiel al texto base&nbsp; de Gustave Flaubert. No obstante, a pesar de sus dos horas largas de duraci\u00f3n, no tiene otro remedio que suprimir los intervalos descriptivos de la novela (importantes para la ambientaci\u00f3n general de&nbsp; los hechos, e incluso para la justificaci\u00f3n del decaimiento an\u00edmico de la protagonista), y, por otro&nbsp; lado, somete a tales sucesos a un ritmo de desarrollo bastante r\u00e1pido, excesivo quiz\u00e1, en el af\u00e1n del&nbsp; realizador de no suprimir ning\u00fan episodio.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Inconvenientes, en fin, de transponer la historia de un medio a otro diferente, por mucho que ambos sean esencialmente narrativos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ciertos casos, sin embargo, la adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica es sobresaliente.&nbsp; <em>Los santos inocentes<\/em>, novela, fue publicada por Miguel Delibes en 1981, y apenas tres a\u00f1os&nbsp; despu\u00e9s, en 1984, fue adaptada en pel\u00edcula por el realizador Mario Camus. El guion lo llevaron a&nbsp; cabo entre el propio Camus, Antonio Larreta y Manuel Matji. Les pareci\u00f3 oportuno conservar la&nbsp; estructura de la novela en fragmentos narrativos cuyos respectivos ejes son los personajes claves de&nbsp; la historia. Al comienzo de cada fragmento la imagen se centra en el personaje en cuesti\u00f3n,&nbsp; mediante un par de \u201csaltos de <em>raccord<\/em>\u201d (desde el plano entero o medio hasta el primer plano&nbsp; definitivo, pero a saltos, llamando la atenci\u00f3n del espectador al romperse la continuidad del&nbsp; acercamiento),&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera mitad de la pel\u00edcula se nos va presentando a los distintos personajes de un&nbsp; modo pormenorizado, sin prisas: por un lado los aparceros del cortijo (Paco \u201cel bajo\u201d y su familia);&nbsp; y por otro, los se\u00f1ores (el se\u00f1orito Iv\u00e1n, la Marquesa, el administrador de la finca y su esposa);&nbsp; ambos mundos est\u00e1n conectados por la relaci\u00f3n laboral de semiesclavitud a la que est\u00e1n sometidos&nbsp; los primeros, concretada en el ambiente de la caza: el se\u00f1orito Iv\u00e1n es un aficionado casi enfermizo, que siempre quiere cobrar m\u00e1s becadas que nadie, y utiliza a Paco \u201cel bajo\u201d como \u201csecretario\u201d que&nbsp; lleva la cuenta de las piezas abatidas y olfatea el rastro de las que se hayan extraviado. En la&nbsp; segunda mitad, cuando se produce el suceso desencadenante -la ca\u00edda de Paco del \u00e1rbol y el&nbsp; astillamiento de un hueso, y su invalidez- todos los hechos posteriores suceden a m\u00e1s velocidad,&nbsp; con alguna urgencia -el malhumor del se\u00f1orito Iv\u00e1n, que no encuentra otro \u201csecretario\u201d del nivel de&nbsp; Paco; la nueva ca\u00edda de Paco (que supone la ruptura completa del hueso y una cojera lastimosa); la&nbsp; utilizaci\u00f3n del Azar\u00edas, el cu\u00f1ado de Paco en la batida; el encorajinamiento del se\u00f1orito Iv\u00e1n, que&nbsp; pasa una ma\u00f1ana en blanco y acaba disparando a la milana que hab\u00eda criado el Azar\u00edas; y el&nbsp; ahorcamiento del se\u00f1orito Iv\u00e1n por venganza del Azar\u00edas-.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La pel\u00edcula no solo es muy fiel al esp\u00edritu y al contenido de la novela, sino que incorpora&nbsp; varias novedades que incluso mejoran la historia, al redondearla con detalles muy significativos. La localizaci\u00f3n es en la dehesa extreme\u00f1a, en s\u00ed misma bell\u00edsima, de unos horizontes abiertos, cuyo&nbsp; arbolado disperso (alcornoques, encinas) emerge entre la niebla y el fr\u00edo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh4.googleusercontent.com\/tYXTjo1BRl0OQk5vV8yLkx-WWPn6adTMlt7kkfv4Lg7Wuil1SRm5qpPrH-guT6NhaK_usm3NKW8fJoi2dZC2wzpmKDq6Gv_MC_wwFo9luFmbaQuOyKkXwcENeO8X0D_v9YFNIIwj\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Pero dejando aparte las consideraciones est\u00e9ticas, resulta un ambiente id\u00f3neo por tratarse de una de&nbsp; las zonas de latifundios seculares, con extensos campos sin cultivar, tan solo reservados a una&nbsp; ganader\u00eda porcina escasa, y muy aptos como cotos de caza. En ese contexto natural es manifiesto el&nbsp; desequilibrio social entre los due\u00f1os, muy ricos, y los aparceros, muy pobres y semianalfabetos, sin&nbsp; posibilidad alguna de promoci\u00f3n personal. En la novela Delibes no aborda la evoluci\u00f3n de los hijos posterior al ahora de su adolescencia y primera juventud en el seno de la unidad familiar. En la&nbsp; pel\u00edcula, en cambio, el Quirce y Nieves (en la novela hay otro hijo var\u00f3n m\u00e1s) emigran a la ciudad y as\u00ed consiguen una relativa independencia personal, el uno como mec\u00e1nico de taller, y la otra como&nbsp; operaria en una f\u00e1brica. Ambos se emancipan y quedan integrados en el \u00e9xodo del campo a la&nbsp; ciudad, que se verific\u00f3 en toda Espa\u00f1a a mediados del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh4.googleusercontent.com\/CQe09nTl7v4GavT6nNiBroBomKWvzaYqCr_AhoqusGBVKwwmW3o-tNp1EzxJXc22a8ImPmHtX8GYgVn_81x1UmI_njWp5KpUMCXBpw7QFGaxRfHUY_HAg9f-KOJ-Fb5hRe64I3Zc\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En realidad, la novela concluye con el suceso tr\u00e1gico de la venganza -o ajuste de cuentas del Azar\u00edas sobre el se\u00f1orito Iv\u00e1n, y nada m\u00e1s se narra del futuro de ninguno de los integrantes de la familia: Nada del Azar\u00edas, al que en la pel\u00edcula vemos recluido en un psiqui\u00e1trico, pr\u00e1cticamente&nbsp; muerto en vida, \u00e9l, que era un hombre feliz correteando el c\u00e1rabo al anochecer todos los d\u00edas. Nada&nbsp; de la \u201cNi\u00f1a Chica\u201d, la hija deficiente que emit\u00eda unos quejidos desgarradores y solo parec\u00eda&nbsp; tranquilizada cuando la atend\u00eda el Azar\u00edas. Tampoco sabemos nada del destierro de Paco y su&nbsp; esposa, la R\u00e9gula, otra vez a una borda en el extremo conf\u00edn de la finca. \u00a1Qu\u00e9 amarga resulta la&nbsp; mirada que los dos \u00faltimos cruzan entre s\u00ed cuando se est\u00e1 marchando a la ciudad el Quirce, para no&nbsp; volver nunca!: es la mirada de la tristeza m\u00e1s profunda, porque, aunque el padre se lo ha&nbsp; recomendado, ese es el mejor porvenir para el hijo, para ellos representa la soledad absoluta, sin&nbsp; atenuantes. Es una escena sin palabras, hecha sola del cruce de miradas entre Paco y la R\u00e9gula, pero de una intensidad emocional tremenda, que queda suspendida en el \u00e1nimo del espectador. La escena est\u00e1 filmada desde la contenci\u00f3n y sin caer en \u00e9nfasis que pudieran resultar lacrim\u00f3genos: tan solo&nbsp; Paco, que ha visto alejarse al hijo, con una mirada profund\u00edsima de abatimiento y angustia se vuelve hacia su mujer, la cual, sobresaliendo apenas del portillo, aguanta un breve instante la mirada,&nbsp; esconde la cara bajo el pa\u00f1uelo y se agacha para entrar en la borda. Todo es brev\u00edsimo, y Camus&nbsp; corta el momento con sequedad de cirujano. Pero la imagen precisa nos deja la tristeza en nuestras&nbsp; mentes, aut\u00e9ntica, rotunda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh5.googleusercontent.com\/E8_HtaJ-7YGZLuTdNN2yo7xmETPHesdBjJuI3LqKHsxE5G9iCjZOW7mSWJNsJlzqcMq9OVJNHBfWMnvDaT-JcUxQby6Bs_7pIiIIcbgU9APL6QWk0LV99uAXW2XkgSMB4DvNG0a7\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"274\" \/><figcaption>Paco \u00abel bajo\u00bb<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh5.googleusercontent.com\/_KFbrYzwS9IyEGq-ymrwRBXv0vC6TteVjIRt_-5hPgmgmJM8dbW8K5iCyu7EM83Wl9hQzUhh-dxNBK0Eu-bgKMVe7-ARVE7hcl0D0Ol8Kw4CMsqrN7fAsI0pPpCNWKsX07Au2JiZ\" alt=\"\" width=\"483\" height=\"266\" \/><figcaption>la R\u00e9gula<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En las im\u00e1genes puede comprobarse que la fotograf\u00eda est\u00e1 positivada en clave tonal baja, la cual&nbsp; sume a los seres humanos en una penumbra que por momentos casi es semioscuridad, un claroscuro dram\u00e1tico que subraya lo miserable de la condici\u00f3n humana de los aparceros.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh6.googleusercontent.com\/0xfORjRga1hx7FfcAtmAfj_6YM7VMYrSEuF0iWWdioYOqPPGFOL-WAjCB_SNI0g5QcCAIDCIHJtngm6THr_Uroxmra8-Y4pgMu6DtLMDfxaZGJLJbXu3Tnlrvn0fXDd1uuHeXJkc\" alt=\"\" width=\"491\" height=\"283\" \/><figcaption>Azar\u00edas<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de lo hasta aqu\u00ed comentado hay una diferencia destacada del grado que se le reserva a un episodio presente en la novela y tambi\u00e9n en la pel\u00edcula. Es la secuencia de la fiesta de la\u00a0 Primera Comuni\u00f3n del nieto de la Marquesa, mucho m\u00e1s desarrollada en la pel\u00edcula. En esta se\u00a0 extiende llena de episodios, con una importancia destacada, aparte de por la extensi\u00f3n que merece\u00a0 el conjunto, por la posici\u00f3n equidistante entre el comienzo y el final de la historia, como n\u00facleo\u00a0 central de la misma. Asistimos, con detalles minuciosos, primero a los preparativos de la fiesta (la\u00a0 limpieza general de la casa, los suelos, las alfombras&#8230;, el abrillantamiento de la vajilla de plata);\u00a0 luego a la llegada de la Marquesa en un Mercedes de lujo, acompa\u00f1ada del amplio s\u00e9quito que\u00a0 integran su hija, el nieto, el obispo; el recibimiento de todos los criados y empleados, en riguroso\u00a0 pase de revista (se ironiza en tal recepci\u00f3n sobre el acatamiento al obispo, que da a besar su anillo y\u00a0 esgrime su bendici\u00f3n a uno, a otro, a otra m\u00e1s.., hasta que se harta de un proceso de reverencias que le resulta prolijo y lo acorta esbozando una atropellada bendici\u00f3n general); m\u00e1s tarde se acomete el\u00a0 reparto por la Marquesa de propinas o aguinaldos a sus empleados, todos en fila, y, uno por uno,\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/05\/imagenfinal.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-754\" width=\"430\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/05\/imagenfinal.png 426w, https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/05\/imagenfinal-300x172.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 430px) 100vw, 430px\" \/><figcaption>La familia de Paco \u00abel bajo\u00bb<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>tratados por su nombre e incluso amonestados para que aumenten la familia con m\u00e1s hijos; luego&nbsp; viene la ceremonia religiosa, precedida del retraso en aparecer del padre -el se\u00f1orito Iv\u00e1n- y la&nbsp; esposa del administrador, para deshonrosa humillaci\u00f3n del \u00faltimo y escandaloso cinismo de Iv\u00e1n&#8230;&nbsp; El festejo concluye con los dos banquetes simult\u00e1neos, que evidencian el contraste radical entre los&nbsp; ambos mundos, de se\u00f1ores, y aparceros, interdependientes pero distanciados en lo social, en lo&nbsp; cultural y, en fin, en cuanto ata\u00f1e a la simple dignidad humana. Los se\u00f1ores comen en el interior de&nbsp; la casona, en una mesa adornada con los requisitos de la etiqueta y de un cierto boato; est\u00e1n serios,&nbsp; y enguyen las carnes en un silencio donde no se oye m\u00e1s que el ruido de los cubiertos al chocar con&nbsp; la loza. \u00a1Qu\u00e9 abismo entre ese banquete y el popular, que mantienen las gentes corrientes fuera, al&nbsp; aire y al luminoso sol de primera horas de la tarde! Este se celebra encima de un tabl\u00f3n corrido sin&nbsp; mantel, y todos comen y beben con fruici\u00f3n, en una alagarab\u00eda de voces, cantos populares y bailes&nbsp; folcl\u00f3ricos&#8230;, en medio de una sana euforia. Por eso, cuando la Marquesa se asoma al balc\u00f3n de la&nbsp; finca, en el reposo de la sobremesa, recibe v\u00edtores de los empleados, que ella agradece&nbsp; protocolariamente con la amabilidad de una gran dama: los v\u00edtores suenan aut\u00e9nticos, porque los&nbsp; pobres en su llaneza se lo han pasado bien y est\u00e1n alegres; las maneras de la Marquesa, en cambio,&nbsp; son estudiadas y, por lo tanto, postizas, las de una \u201cmadrecita\u201d al sentirse envanecida por las&nbsp; aclamaciones de sus subordinados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mario Camus, en suma, no solo respeta el esp\u00edritu de la novela de Delibes, sino que incluso&nbsp; la mejora. Si ello fuera posible.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas De Miguel Vall\u00e9s<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":237,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[11,24],"tags":[],"class_list":{"0":"post-236","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-conoces-a-nuestros-ex","8":"category-numero-1","9":"entry"},"featured_image_src":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/04\/Adaptaciones-literarias-al-cine-Jesus-De-Miguel-600x400.jpg","featured_image_src_square":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/04\/Adaptaciones-literarias-al-cine-Jesus-De-Miguel-600x600.jpg","author_info":{"display_name":"Ra\u00fal Urdaci Iriarte","author_link":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/author\/ral_urdaci-iriarte\/"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=236"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":760,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions\/760"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/237"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}