{"id":1642,"date":"2026-05-15T11:30:15","date_gmt":"2026-05-15T09:30:15","guid":{"rendered":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/?p=1642"},"modified":"2026-05-31T21:41:13","modified_gmt":"2026-05-31T19:41:13","slug":"concurso-literario-en-castellano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/concurso-literario-en-castellano\/","title":{"rendered":"Concurso literario en castellano"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-large-font-size\"><strong>Obras ganadoras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Modalidad relato<\/strong>, <strong>1\u00ba y 2\u00ba ESO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Nuestro verdadero ojo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No muy lejos de mis recuerdos, pero s\u00ed m\u00e1s all\u00e1 de mi escritorio, con mi taza de caf\u00e9 negro, en ayunas, me lamento de un recuerdo, de lo que provoc\u00f3 en m\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un peque\u00f1o pueblo al norte de Italia, concretamente en 1985, durante un simple verano, que parec\u00eda ser eterno como mis ganas de vivir, conoc\u00ed a un chico joven. Limpiaba pescado y ten\u00eda unos ojos\u2026 vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me antoj\u00f3 una buena v\u00edctima para convertirlo en mi amigo. Poco a poco, en cuesti\u00f3n de d\u00edas y comprando muchas gambas, me hice su amigo. Con lo que no cont\u00e9 es que cambiar\u00eda mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel recuerdo, que me persigue cada vez que huelo el pescado fresco y el caf\u00e9 reci\u00e9n hecho, me lleva a una tarde frente al r\u00edo. Con la confianza de semanas, este joven me cont\u00f3 que ya no quer\u00eda sentir, ni imaginar, ni recordar.<\/p>\n\n\n\n<p>No te lo he contado, pero mi amigo, era v\u00edctima de sus ra\u00edces, de sus recuerdos borrosos, no tiene familia, solo se tiene a \u00e9l; es un inmigrante, al cual le quitaron todo por alzar la voz, por querer expresarse. El joven tiene como apodo Hefesti\u00f3n. Huy\u00f3 de su pa\u00eds, despu\u00e9s de que le arrebataran la vida a su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hefesti\u00f3n me cont\u00f3 aquella tarde que estaba harto de tanto racismo, de tanta burla, de tantos golpes. Quer\u00eda ser uno m\u00e1s \u00bfUno m\u00e1s? me dije para m\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Alexander has sido muy tonto, \u00bfno te has dado cuenta? Hefesti\u00f3n solo quiere tener una voz, una vida sin conflictos, una vida donde no le condenen a la muerte. Quiere salir sin que la gente lo mire con prejuicios, no quiere escuchar aquellas voces, quiere no culparse por aquellas muertes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lloramos toda esa tarde, porque \u00e9l pudo hablar sin miedo y porque yo me sumerg\u00ed en un mundo gris y realista. Mi mejor amigo de aquel verano me hizo darme cuenta que no debo juzgar a simple vista, sino mirar con el coraz\u00f3n, no dejar que la voz prejuiciosa que ronda por nuestra cabeza, nos vende el coraz\u00f3n, nuestro verdadero ojo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad, no lamento este recuerdo, sino lo cobarde que fui al no ayudarle, al no estar all\u00ed, al no atreverme a escribirle una simple carta y pedirle perd\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 nada de Hefesti\u00f3n, tendr\u00eda que tener alrededor de 55 a\u00f1os al igual que yo y, deseo con todo mi coraz\u00f3n y mi alma, que sea un hombre al cual escuchen y no callen.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fiorela Brantes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Modalidad relato<\/strong>, 3<strong>\u00ba y  4\u00ba ESO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cSolo se ve bien con el coraz\u00f3n, lo esencial es invisible a los ojos\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Antoine de Saint-Exup\u00e9ry<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">A las ocho en punto son\u00f3 la alarma. 23 de abril.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estela abri\u00f3 los ojos y tard\u00f3 en moverse. No por sue\u00f1o, sino por esa sensaci\u00f3n rara que aparece cuando algo importante est\u00e1 a punto de pasar. Ese d\u00eda, firmaba su libro. Su nombre estar\u00eda en cientos de portadas. Miles de sus seguidores esperaban ansiosos conocerla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cogi\u00f3 el m\u00f3vil casi sin pensarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las notificaciones se acumulaban: mensajes, comentarios, menciones. Personas que dec\u00edan llevar tiempo esperando ese d\u00eda, que ya ten\u00edan su ejemplar de: \u201cSer influencer no es tan f\u00e1cil\u201d preparado. Estela los ley\u00f3 r\u00e1pido, con una peque\u00f1a sonrisa, lo suficiente. No respondi\u00f3 a ninguno, nunca lo hac\u00eda. En su lugar, subi\u00f3 una foto del desayuno (incluyendo su caf\u00e9 con hielo de cada d\u00eda), el libro al lado y una frase de agradecimiento. Era lo esperado, lo correcto, lo visible\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El resto del d\u00eda, pas\u00f3 muy deprisa, tanto que de un momento a otro ya estaba sentada en la mesa, preparada para gastar toda su energ\u00eda firmando los libros de la gente que esperaba fuera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la firma, con los nervios a\u00fan presentes, el tiempo empez\u00f3 a volverse extra\u00f1o. El bol\u00edgrafo se deslizaba una y otra vez sobre las primeras p\u00e1ginas del libro: una dedicatoria breve, una sonrisa ensayada, una foto y vuelta a empezar. La fila era interminable.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre firma y firma, Estela sol\u00eda mirar el m\u00f3vil.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ramos de flores llenos de rosas rojas, tulipanes, girasoles y todo tipo de flores. Fotos y parejas perfectas con mensajes como: \u201cEl mejor novio\u201d o \u201cGracias por sorprenderme as\u00ed\u201d, se repet\u00edan continuamente en su pantalla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bloque\u00f3 la pantalla con un gesto seco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo que hab\u00eda querido estaba all\u00ed: su mesa, una torre de libros, su nombre en una pancarta grande detr\u00e1s de ella\u2026 pero le faltaba \u00e9l, \u00e9l no hab\u00eda venido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su m\u00f3vil son\u00f3: \u201cLo siento, hoy se me ha complicado. Luego hablamos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201dLuego hablamos\u201d. Estela repiti\u00f3 esas palabras en silencio mientras levantaba la vista y sonre\u00eda a la siguiente persona. Estaba tan centrada en lo que acababa de leer que, sin darse cuenta activ\u00f3 el modo autom\u00e1tico: firmar, sonre\u00edr, entregar; firmar, sonre\u00edr, entregar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que algo interrumpi\u00f3 sus pensamientos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dos siluetas caminaban despacio entre la fila con respecto al resto de la gente. Una chica joven sujetaba con cuidado el brazo de una mujer mayor. No hab\u00eda prisa, solo cuidado. La mujer miraba alrededor con una mezcla de curiosidad y confusi\u00f3n, como si no entendiera d\u00f3nde estaba en ese momento. Algo en el interior de Estela le dec\u00eda que era algo habitual en su rutina, por el comportamiento tan natural de la joven.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegaron a la mesa, la chica explic\u00f3 que el libro era para su abuela, Mar\u00eda. Ella asinti\u00f3 y abri\u00f3 la primera p\u00e1gina, aunque algo en la escena la oblig\u00f3 a parar un instante. La mujer no reaccion\u00f3 al o\u00edr su nombre. Sus ojos se perd\u00edan en detalles ajenos, como si lo esencial no estuviera a su alcance.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La chica habl\u00f3 con naturalidad y expres\u00f3 que hab\u00eda d\u00edas en los que su abuela no se acordaba ni de lugares, ni momentos. A veces, ni siquiera se acordaba de ella, su propia nieta. Y, sin embargo, lo dec\u00eda con una sonrisa y una calma que Estela no pudo ignorar. Era como si la joven hubiera aprendido a aceptar una forma distinta de querer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estela sinti\u00f3 que algo dentro de ella se mov\u00eda, y entonces ocurri\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer levant\u00f3 la mano lentamente y la apoy\u00f3 sobre la mejilla de su nieta. Un gesto torpe, casi fr\u00e1gil\u2026 pero este estaba lleno de una intenci\u00f3n que no necesitaba palabras, y mucho menos memoria. La chica cerr\u00f3 los ojos y sonri\u00f3, como si en ese instante estuviera todo lo importante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estela dej\u00f3 de pensar en las flores. Termin\u00f3 la dedicatoria sin releerla y, cuando levant\u00f3 la vista, ya se estaban alejando igual de despacio que como hab\u00edan llegado.<\/p>\n\n\n\n<p>La fila continu\u00f3 avanzando. M\u00e1s nombres, m\u00e1s firmas, m\u00e1s sonrisas, pero algo hab\u00eda cambiado. Esta vez, cuando Estela volvi\u00f3 a coger el m\u00f3vil, las publicaciones segu\u00edan ah\u00ed; brillantes e impecables. Las mir\u00f3 unos, y, por primera vez en toda la tarde, no sinti\u00f3 nada. Lo dej\u00f3 boca abajo sobre la mesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al terminar la firma, cuando la gente empez\u00f3 a irse a otros puestos llenos de libros y el ruido se hizo m\u00e1s lejano, lo encendi\u00f3 de nuevo. Hab\u00eda un mensaje. \u201cLo siento. No he podido estar, pero he pensado en ti todo el d\u00eda. S\u00e9 lo importante que era hoy. Estoy orgulloso de ti.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s. Ninguna imagen, ning\u00fan ramo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Solo eso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estela se qued\u00f3 mir\u00e1ndolo en silencio. Pens\u00f3 en la mano temblorosa de la se\u00f1ora sobre la mejilla de su nieta, en esa sonrisa invadida de paz, y en el cari\u00f1o que segu\u00eda existiendo entre ellas a pesar de todo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda pasado demasiado tiempo buscando pruebas visibles, se\u00f1ales claras, detalles materiales. Y quiz\u00e1, hab\u00eda olvidado mirar de otra manera. Entonces, record\u00f3 todas las veces que su pareja hab\u00eda estado cuando nadie miraba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Guard\u00f3 el m\u00f3vil.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al salir, la calle estaba llena de gente y de flores. Estela pas\u00f3 entre ellas sin detenerse. Por primera vez, no necesitaba ninguna. Todo lo que importaba era invisible, pero all\u00ed, en silencio, sosten\u00eda su coraz\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, se dio cuenta de que lo dif\u00edcil no era ser influencer, sino ser una persona en pleno siglo XXI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00edriam <\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Modalidad relato<\/strong>,<strong> 1\u00ba Bachillerato<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>El futuro es m\u00edo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me aburro. No soporto m\u00e1s la voz mon\u00f3tona y apagada del profesor de literatura. Recita versos incomprensibles y sin sentido alguno. Intento centrarme en su cicatriz, a ver si el tiempo pasa m\u00e1s r\u00e1pido. Es una cicatriz que le atraviesa la cara, pero no impide que parezca rid\u00edculo e inofensivo. Oigo c\u00f3mo dice que deber\u00edamos tomar nota, as\u00ed que paso la mano por la parrilla del pupitre en un movimiento involuntario, como una costumbre. Entonces, toco la superficie \u00e1spera de un papel. Eso no estaba ah\u00ed. Conozco perfectamente mi parrilla, cada uno de sus cent\u00edmetros. La tengo ordenada de manera escrupulosa y me percatar\u00eda al instante de cualquier variaci\u00f3n. Estoy segura de que este papel amarillo y \u00e1spero no estaba ah\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me oculto tras la espalda de Amanda y de la ropa holgada de colores p\u00e1lidos que lleva siempre:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c25 de marzo de 1986<\/p>\n\n\n\n<p>Estimada Lola:<\/p>\n\n\n\n<p>Te escribo desde un pupitre verde, con el miedo de que el profesor me descubra.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 que suena extra\u00f1o, pero anoche so\u00f1\u00e9 que dentro de cuarenta a\u00f1os estar\u00edas sentada en este mismo pupitre, aburrida en la clase de literatura, con unos pantalones de parches y esa cadena en forma de herradura que cuelga de tu cuello. Te estar\u00e9 esperando en la p\u00e1gina 166 de Proverbios y cantares.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuyo, J\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfPuedo ir al ba\u00f1o?\u2013 pregunto levantando la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Ya sabes que s\u00ed\u2013 me responde con su voz apagada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl ojo que ves no es ojo porque lo veas, es ojo porque te ve\u201d, recita ahora, mientras cierro la puerta y me dirijo hacia la biblioteca.<\/p>\n\n\n\n<p>Camino mientras froto el colgante en forma de herradura que cuelga de mi cuello y bajo velozmente la mirada para observar mis pantalones de parches. Me fijo en las pintadas que cubren las paredes del pasillo y entre garabatos irracionales y caricaturas de profesores leo uno de los grafitis: \u201cel futuro es m\u00edo\u201d.Alguien hace 40 a\u00f1os so\u00f1\u00f3 el futuro de una chica. Alguien que firma \u201cJ\u201d y describe el mismo pupitre, los mismos pantalones y el mismo colgante que llevo. Empujo la puerta de la biblioteca y busco el libro con las manos temblorosas, la boca seca y una sensaci\u00f3n de fatalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por fin lo encuentro. Las p\u00e1ginas parecen estar a punto de rasgarse. El papel es amarillento y \u00e1spero. Leo: \u201cel ojo que ves no es ojo porque lo veas, es ojo porque te ve\u201d. Y al lado, una foto en blanco y negro fechada un 25 de marzo de 1986. Reparo en la mirada del chico hacia la chica, id\u00e9ntica a m\u00ed. Y en la cicatriz de \u00e9l, una cicatriz que le atraviesa la cara&nbsp; pero no impide que parezca rid\u00edculo e inofensivo. \u201cYa te dije que te estar\u00eda esperando\u201d, aparece escrito detr\u00e1s de la fotograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Telma Gast\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Modalidad: poes\u00eda<\/strong> <strong> 1\u00ba y 2\u00ba ESO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Por mucho que la gente diga<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por mucho que la gente diga<\/p>\n\n\n\n<p>que los ojos son esenciales para la vida,<\/p>\n\n\n\n<p>lo que importa realmente,<\/p>\n\n\n\n<p>es lo que te hace hablar, conocer y amar a la gente<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n te hace ver,<\/p>\n\n\n\n<p>por mucho que no lo creas,<\/p>\n\n\n\n<p>te hace ver lo que la gente encierra,<\/p>\n\n\n\n<p>lo que la gente encierra dentro de su alma,<\/p>\n\n\n\n<p>que eso suele ser mucho, mucho amor,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>pero tambi\u00e9n mucho dolor.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso te hace entender,<\/p>\n\n\n\n<p>lo que los ojos no pueden ver,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>eso te hace sentir,<\/p>\n\n\n\n<p>lo que la gente siente por ti.<\/p>\n\n\n\n<p>Si nunca lo has podido ver,<\/p>\n\n\n\n<p>int\u00e9ntalo otra vez,<\/p>\n\n\n\n<p>porque, aunque no lo hayas visto,<\/p>\n\n\n\n<p>o no lo hayas sentido,<\/p>\n\n\n\n<p>siempre est\u00e1 all\u00ed,<\/p>\n\n\n\n<p>esper\u00e1ndote a ti.<\/p>\n\n\n\n<p>Por mucho que no lo veas,<\/p>\n\n\n\n<p>por mucho que no lo sepas,<\/p>\n\n\n\n<p>por mucho que no lo creas,<\/p>\n\n\n\n<p>hagas lo que hagas,<\/p>\n\n\n\n<p>aunque juzgues a un libro por su portada,<\/p>\n\n\n\n<p>siempre el coraz\u00f3n,<\/p>\n\n\n\n<p>va a ser el que tenga m\u00e1s raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Irai Mart\u00ednez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Modalidad: poes\u00eda<\/strong> <strong>3\u00ba y 4\u00ba ESO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>&nbsp;T\u00d3PICOS<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Vita flumen!<\/p>\n\n\n\n<p>dicen algunos,<\/p>\n\n\n\n<p>pero yo me r\u00edo,<\/p>\n\n\n\n<p>porque a m\u00ed me gusta estar estancada<\/p>\n\n\n\n<p>y quieta, contemplar<\/p>\n\n\n\n<p>la luna plateada.<\/p>\n\n\n\n<p>O esperar,<\/p>\n\n\n\n<p>esperar a que el sol brille,<\/p>\n\n\n\n<p>brille por su ausencia,<\/p>\n\n\n\n<p>y entonces cantarle a la luna de fresa<\/p>\n\n\n\n<p>que la vida,<\/p>\n\n\n\n<p>si es un r\u00edo,<\/p>\n\n\n\n<p>tiene pozos y cascadas,<\/p>\n\n\n\n<p>y que al final,<\/p>\n\n\n\n<p>le canto,<\/p>\n\n\n\n<p>se est\u00e1 bien estancada.<\/p>\n\n\n\n<p>No te mentir\u00e9, Luna,<\/p>\n\n\n\n<p>te golpear\u00e1n las piedras en la espalda<\/p>\n\n\n\n<p>pero subir\u00e1s al cielo<\/p>\n\n\n\n<p>y te crecer\u00e1n las alas<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, a m\u00ed tambi\u00e9n,<\/p>\n\n\n\n<p>la corriente me arrastra,<\/p>\n\n\n\n<p>y veo el agua marr\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 har\u00e9, Luna,<\/p>\n\n\n\n<p>cuando ya no vea el sol?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Vita flumen!<\/p>\n\n\n\n<p>dicen algunos<\/p>\n\n\n\n<p>pero no s\u00e9 yo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mireia Ru\u00edz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Modalidad: poes\u00eda<\/strong> <strong>Bachillerato<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>LO INVISIBLE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me ense\u00f1aron a mirar,<\/p>\n\n\n\n<p>pero no a comprender.<\/p>\n\n\n\n<p>A contar sonrisas<\/p>\n\n\n\n<p>como si fueran verdades,<\/p>\n\n\n\n<p>a creer que lo visible<\/p>\n\n\n\n<p>era todo lo que hab\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero yo aprend\u00ed pronto<\/p>\n\n\n\n<p>que el dolor no siempre hace ruido,<\/p>\n\n\n\n<p>que se esconde en las grietas<\/p>\n\n\n\n<p>de una sonrisa mal cosida.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo fui esa chica<\/p>\n\n\n\n<p>que se hac\u00eda peque\u00f1a en los pasillos,<\/p>\n\n\n\n<p>la que guardaba tormentas<\/p>\n\n\n\n<p>detr\u00e1s de ojos secos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie vio las piedras en mi pecho,<\/p>\n\n\n\n<p>ni el invierno instalado en mis costillas,<\/p>\n\n\n\n<p>porque lo esencial nunca grita.<\/p>\n\n\n\n<p>Y t\u00fa\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa te fuiste en silencio,<\/p>\n\n\n\n<p>como se apagan las estrellas&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>cuando nadie est\u00e1 mirando.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces entend\u00ed&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>que los ojos llegan tarde,<\/p>\n\n\n\n<p>que no ven lo que pesa&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>ni lo que se rompe por dentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo el coraz\u00f3n distingue&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>las cicatrices invisibles,<\/p>\n\n\n\n<p>solo el coraz\u00f3n escucha&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>lo que nadie se atreve a contar.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo el coraz\u00f3n sabe&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>que \u201cestoy bien\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>a veces significa&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cme estoy cayendo\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Yo tambi\u00e9n estuve ah\u00ed,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>al borde de m\u00ed misma,<\/p>\n\n\n\n<p>con el mundo derrumb\u00e1ndose&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>en c\u00e1mara lenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero me qued\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Me qued\u00e9&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>aunque doliera,<\/p>\n\n\n\n<p>aunque ardiera,<\/p>\n\n\n\n<p>aunque nadie lo notara.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora nombro lo invisible,<\/p>\n\n\n\n<p>lo que incomoda,<\/p>\n\n\n\n<p>lo que el mundo prefiere no mirar.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque sobrevivir&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>tambi\u00e9n es alzar la voz.<\/p>\n\n\n\n<p>Y lo esencial,<\/p>\n\n\n\n<p>lo verdaderamente eterno,<\/p>\n\n\n\n<p>no cabe en los ojos:<\/p>\n\n\n\n<p>Late,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>solamente late.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Naroa Jim\u00e9nez Pinto<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Departamento de Lengua Castellana y 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