{"id":1129,"date":"2024-05-12T13:52:46","date_gmt":"2024-05-12T11:52:46","guid":{"rendered":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/?p=1129"},"modified":"2024-05-15T09:28:50","modified_gmt":"2024-05-15T07:28:50","slug":"concurso-literario-de-relato-breve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/concurso-literario-de-relato-breve\/","title":{"rendered":"Concurso literario de relato breve"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00abLa obra del ni\u00f1o y la rosa\u00bb, de Ainhoa G\u00f3mez Andrade, y \u00abLluvia\u00bb , de Amaia Eleta Marrod\u00e1n, han sido los relatos premiados. Aqu\u00ed puedes disfrutar de su lectura. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"667\" data-id=\"1131\" src=\"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2736.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1131\" srcset=\"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2736.jpg 1000w, https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2736-300x200.jpg 300w, https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2736-768x512.jpg 768w, https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2736-600x400.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption><strong>Ainhoa G\u00f3mez Andrade<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"667\" data-id=\"1130\" src=\"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2738.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1130\" srcset=\"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2738.jpg 1000w, https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2738-300x200.jpg 300w, https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2738-768x512.jpg 768w, https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/IMG_2738-600x400.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption><strong>Amaia Eleta Marrod\u00e1n<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\" \/>\n\n\n\n<p><strong>CATEGOR\u00cdA: 1\u00ba-3\u00ba ESO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA OBRA DEL NI\u00d1O Y LA ROSA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El tel\u00f3n , que ocultaba el escenario, muy pronto subir\u00eda. Una tenue luz empez\u00f3 a alumbrarlo, dando visibilidad a la \u00fanica persona que se hallaba en el centro.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy buenas noches. Hoy estoy aqu\u00ed para contar una historia. Una historia sobre la esperanza -dijo la mujer con una voz suave mientras hac\u00eda leves gestos con sus manos para a\u00f1adir m\u00e1s profundidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace mucho tiempo un joven ni\u00f1o habitaba en los bosques ayudando a toda persona que se perd\u00eda en \u00e9l o requer\u00eda de su ayuda.&nbsp; Pero a pesar de la constante presencia de personas , nunca nadie decid\u00eda parar y conversar con \u00e9l , lo que le hac\u00eda cuestionarse cu\u00e1nto tiempo m\u00e1s vivir\u00eda en soledad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Pero un d\u00eda, mientras caminaba por los densos bosques, se encontr\u00f3 con una rosa azul muy hermosa y perfecta. Sent\u00eda que si pasaba un dedo por uno de sus delicados p\u00e9talos,se marchitar\u00eda. Sin nada m\u00e1s que hacer, el ni\u00f1o empez\u00f3 a cuidar de la rosa trat\u00e1ndola como si fuera una persona. Cada vez que regaba sus ra\u00edces, sent\u00eda c\u00f3mo el v\u00ednculo entre \u00e9l y la flor se hac\u00eda m\u00e1s fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, con el paso de algunas semanas, el ni\u00f1o empez\u00f3 a notar c\u00f3mo la flor se marchitaba debido al&nbsp; cambio de estaci\u00f3n. El invierno se acercaba y amenazaba la salud de su amada posesi\u00f3n. El joven empez\u00f3 a dar lo mejor de s\u00ed para evitar que muriese: la regaba m\u00e1s, le pon\u00eda m\u00e1s abono e incluso intent\u00f3 trasplantarla a una maceta, pero no dio resultado. Conforme ve\u00eda que sus ra\u00edces se empezaban a pudrir y que nada funcionaba, le atormentaba el pensamiento de que la \u00fanica compa\u00f1\u00eda que tuvo se iba a morir. Su cabeza le dec\u00eda que podara la flor y esperase hasta que volviese a crecer en primavera pero se negaba a pasar tanto tiempo sin ella,&nbsp; a pesar de ser una idea ego\u00edsta.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que con el \u00fanico prop\u00f3sito de estar con su amada hasta el final, el ni\u00f1o se qued\u00f3 con ella todos esos fr\u00edos d\u00edas de invierno, hasta que por la noche, la g\u00e9lida ventisca acab\u00f3 con ambos sin siquiera poder oponerse a su cruel destino. Al final ambos murieron con la esperanza de poder permanecer juntos y, tal vez, unidos incluso despu\u00e9s de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Al acabar de contar la historia volvi\u00f3 a su posici\u00f3n inicial en el centro del escenario&nbsp; y los aplausos se empezaron a o\u00edr: La gente parec\u00eda estar conmovida ante la tr\u00e1gica historia y eso le llenaba de orgullo.<\/p>\n\n\n\n<p>La gente segu\u00eda en sus asientos, expectante, y la mujer decidi\u00f3 a\u00f1adir una \u00faltima cosa antes de retirarse.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAl acabar de contar esta historia siempre me pregunto c\u00f3mo la interpreta la gente que me escucha: si es una historia de amor entre el ni\u00f1o y la rosa, si es un relato tr\u00e1gico por la muerte del joven o si es inspirador por la esperanza que ten\u00eda el ni\u00f1o en no dejarla morir. Yo estoy abierta a todo tipo de pensamientos diferentes acerca de esta historia. Me gusta la gente que ve la vida con ojos distintos a los dem\u00e1s, que considera las cosas de modo distinto a la mayor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas gracias por toda la atenci\u00f3n que me han prestado esta noche. Han sido un p\u00fablico estupendo.\u201d y con una \u00faltima sonrisa se retir\u00f3 escuchando los aplausos y viendo las sonrisas de satisfacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ainhoa G\u00f3mez Andrade<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><strong>Categor\u00eda: 4\u00ba ESO y Bachillerato<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lluvia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lluvia. En verano, primavera, o invierno. Con calor o con fr\u00edo. Dentro de casa o en la calle. A Isabel le gustaba la lluvia. Siempre escuchaba a los dem\u00e1s hablar sobre la lluvia como si de algo malo se tratase, \u201c hoy no salgo porque llueve\u201d, \u201c estaba feliz pero se ha puesto a llover\u201d.&nbsp; Isabel nunca hab\u00eda llegado a entender ese fastidio con el que se hablaba de la lluvia.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque ella disfrutaba los d\u00edas de lluvia. Sin duda sus noches favoritas eran aquellas en las que ca\u00eda una gran tormenta. Escuchaba las primeras gotas desde la cama y le invad\u00eda una inmensa felicidad. Con cuidado, abr\u00eda la ventana, sacando las manos fuera&nbsp; y dejaba que la c\u00e1lida lluvia las empapara. As\u00ed pod\u00eda pasar horas observando c\u00f3mo las gotas se reflejaban en la luz de las farolas. Entonces cog\u00eda su vinilo favorito de los Beatles y , con cuidado de no rayarlo, lo pon\u00eda sobre un tocadiscos algo antiguo que su padre le hab\u00eda regalado hac\u00eda unos a\u00f1os. Al contrario que mucha gente, en los d\u00edas de lluvia a Isabel le apetec\u00eda salir y aunque nadie le acompa\u00f1aba no le importaba y la lluvia segu\u00eda despertando&nbsp; un sentimiento muy profundo en su coraz\u00f3n. Podr\u00eda decirse que estaba enamorada de la lluvia. Las peque\u00f1as gotas pegadas a la ventana formaban una carrera divertid\u00edsima, aunque la gota por la que apostaba Isabel nunca ganaba, a\u00fan as\u00ed siempre jugaba a ese juego en los d\u00edas de lluvia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lluvia en verano, primavera, oto\u00f1o o invierno. Con calor o con fr\u00edo. Dentro de casa o en la calle. \u201cLa lluvia son las l\u00e1grimas de las nubes\u201d, Isabel no cre\u00eda en ese cuento. La lluvia no era sin\u00f3nimo de tristeza sino un sentimiento parecido a la felicidad. La lluvia es vida. A&nbsp; Isabel le gustaba la lluvia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Amaia Eleta Marrod\u00e1n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Departamento de Lengua y Literatura<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1132,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[3,27],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1129","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-espacio-literario","8":"category-numero-3","9":"entry"},"featured_image_src":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/relatos-600x400.png","featured_image_src_square":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/05\/relatos-600x600.png","author_info":{"display_name":"Ra\u00fal Urdaci Iriarte","author_link":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/author\/ral_urdaci-iriarte\/"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1129"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1364,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1129\/revisions\/1364"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1132"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iesplazadelacruz.educacion.navarra.es\/web1\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}